miércoles, 16 de agosto de 2017

Sobre el trabajo del parlamento cubano

10 noticias significativas (buenas y malas). Omisiones y otros comentarios

Por Ricardo J. Machado(*)

En  las sesiones de su última legislatura nuestro parlamento analizó 80 temas. Aparte del discurso de clausura del Presidente el plato fuerte en nuestra opinión fue el informe del ministro de Economía Ricardo Cabrisas. Conciso, estructurado y bien balanceado. Cabrisas es quizás uno de nuestros ministros más preparados. Durante mucho tiempo fue encargado del comercio exterior y por lo tanto conoce muy bien cómo funciona el mundo en que vivimos. Y esto es clave para entender al país desde dentro, en este planeta cada día más interconectado.

Aquí  propongo una interpretación de lo que me pareció de mayor trascendencia, o por lo menos lo que más llamó la atención del autor. Por supuesto que se trata de algo muy personal pero ha sido lo que más me impresionó después de una cuidadosa lectura de los materiales publicados.

Con ese criterio es que selecciono 10 de las noticias  de mayor significación; 5 buenas y 5 malas. Añado los respectivos comentarios.

LAS BUENAS NOTICIAS

1-Se mantiene el pago de la deuda externa en un nivel alto; 2,306 millones de dólares

Es esencial para la credibilidad internacional del país y desarrollar la confianza de los inversionistas extranjeros. Sobre todo después que el 7mo Congreso del PCC definió –  a diferencia del anterior– que la inversión extranjera es fundamental para el desarrollo  de Cuba.
En otro punto del informe se señala que se concluyó el proceso de reordenamiento de la deuda con los accionistas extranjeros en las empresa mixtas, tanto por dividendos como por suministros de los accionistas extranjeros y proveedores (543 millones de dólares). Los pagos se viene ejecutando según los acuerdos.

2-Se anuncia en la balanza comercial para el primer semestre un saldo positivo de mil 980 millones de dólares.

No he tenido tiempo de verificar el ritmo histórico de esta variable en los últimos años, pero aseguraría que se trata de un mejoramiento significativo. Es un indicador de buena salud para la economía de la nación.

3-La producción de petróleo se cumple al cierre de mayo y se estima cerrar el año con 16,000 toneladas por encima del plan.

Excelente noticia, sobre todo si tenemos en cuenta que en al año anterior hubo un preocupante descenso de la producción. Esta recuperación es válida en la medida  en que  el crudo no acaba de aparecer  en nuestro territorio en el volumen que necesitamos. No  se informa sobre las perspectivas actuales de la búsqueda y encuentro de pozos de primer nivel. Se sigue  con preocupación la situación de Venezuela y se inicia la compra –previsoramente– con otros proveedores. Debemos mencionar aquí que el consumo total de energía eléctrica acumulado hasta el mes de mayo se cumple al 100 %. Muy pocos países del Sur pueden mostrar este resultado.

4-El plan anual de inversiones se proyecta cumplir al 85 %: no obstante resulta superior al año anterior un 21%, destacándose el esfuerzo en las inversiones asociadas a programas estratégicos.

Esta noticia tiene un doble carácter, de una parte un crecimiento importante con relación al año anterior, pero de otra evidencia un agudo déficit con relación a lo que necesita el país. Ya el Presidente en un discurso anterior expresó su descontento con la lentitud del proceso inversionista en el Mariel. Circuló en las últimas semanas información confiable, por ejemplo, que Vietnam, en experimentos similares al del Mariel en el mismo periodo de tiempo, había logrado un monto de inversión extranjera mas de 10 veces superior al nuestro. En ese mismo párrafo el ministro informa que el volumen total de inversiones alcanza la cifra de mil 346 millones. Es decir menos de la mitad de lo que se necesita, que según la opinión de nuestros economistas más autorizados debe ser superior a los 3,000 millones. Parece que aún no disponemos de un clima inversionista satisfactorio, especialmente por la modorra y la excesiva cautela de algunos de los que tienen que ver con el asunto. Aquí se encuentra el mayor potencial de crecimiento del país, pero al parecer es la zona donde actúa con mayor fuerza el factor que Deng Xiao Pin llamó “las cárceles mentales”. Mientras no se simplifique y descentralice el ciclo de aprobación de la inversión extranjera no saldremos del estancamiento.

5-El programa de desarrollo del turismo de La Habana, Varadero, Cayería norte y Holguín.

Aunque esta información se incluye en el epígrafe entre los programas que marchan según lo planificado, en realidad los resultados están por encima de lo previsto. En esa misma semana se informa que el país alcanzó los tres millones de visitantes, 75 días antes que el año anterior.

Hay que llamar la atención sobre el hecho de que en la información sobre los resultados de este sector se sigue enfatizando en la cantidad de visitantes y no en el volumen de las utilidades y el gasto percápita, que son los indicadores que utilizan los países más experimentados en este tipo de actividad. También debemos expresar la inquietud de que la velocidad del crecimiento por encima de cierto nivel puede convertirse en un boomerang . También han crecido las protestas y quejas de los visitantes. 

La sobrecarga de visitantes puede conducir al malestar de la población y a síntomas de rechazo, como ha sucedido en España, aunque todavía esto no se evidencia. La estrategia es traer menos turistas que gasten más. Ya están encaramados en los camellos y haciendo colas en los cajeros automáticos. 

Por último, aunque estas cinco noticias permiten acceder a un optimismo moderado, no bastan ni con mucho para llegar a un dictamen satisfactorio sobre el desempeño actual de la economía cubana.

LAS  MALAS.

1-El PIB a Precios Constantes al cierre del primer semestre 2017 se estima crezca alrededor del 1,1%.

Lamentablemente aquí debo extenderme en mi comentario; es la peor de las malas noticias. Se mantiene de manera sostenida el estancamiento de la economía cubana. Según los informes de la CEPAL (Comisión económica  para América Latina) Cuba se encuentra hace años en el grupo de retaguardia; Haití y Honduras entre ellos. Esto reduce en mucho la imagen e influencia del modelo cubano a nivel internacional. Creo que no basta con la explicación de que la causa principal es el bloqueo norteamericano. Es indispensable deslindar de una vez y por todas hasta donde llegan las limitantes de este  y donde comienzan los efectos de lo que a nivel de calle se llama “el bloqueo interno”.

Hay que aceptar definitivamente la idea de que el desarrollo del país deberá hacerse bajo las condiciones del bloqueo externo. Por lo tanto hay que poner el énfasis en la lucha contra el  interno. La élite norteamericana no permitirá nunca que Cuba sea un país próspero y sostenible y sobre eso podemos influir muy poco o casi nada. Erradicar las limitaciones y barreras  al despliegue del país generadas por nuestra propia incapacidad debe ser el objetivo principal.

Las incongruencias y errores que  se cometen por acción u omisión  en la actividad económica y social –porque no pueden desprenderse una de la otra– deben ser precisadas, tarea que no hemos hecho. Pienso hace ya tiempo que la causa principal de nuestra interminable cadena de descalabros económicos hay que encontrarla en el desconocimiento de cómo funciona la empresa, que es el corazón de la economía. El socialismo histórico, y el nuestro, no ha llegado a comprender su funcionamiento. Solo dos ministros mencionan (el de la Agricultura y la de Finanzas y Precios) la cantidad de empresas quebradas (entre ambos la cifra sobrepasa las 200). Pero no se dice cuantas de las aproximadamente 2,200 que existen se mantienen al borde de la bancarrota y no aportan al PIB. La empresa ha sido la organización cenicienta del modelo socialista y de sus fracasos económicos. 

La principal evidencia de esa subestimación se muestra en los planes de formación de empresarios; omisos, insuficientes, sin base científica y de espaldas a los estándares internacionales ya establecidos hace decenas de años. No existe todavía un modelo de formación seriamente fundamentado. Los tenemos en la formación de médicos (7 años) bailarines, músicos (10 años o más) y boxeadores (12 años), pero no ha sido así con los empresarios  ni los funcionarios del Estado sobre los cuales no tenemos una política de formación sobre bases sólidas.

A la hora de explicarse la mediocridad casi generalizada del desempeño de nuestras  empresas hay que comenzar por este factor. Mientras no se rectifique seguiremos sufriendo descalabros tras descalabros expresados en el bajo índice de crecimiento. No existen, entre nosotros, como en muchos países, centros de investigación que estudien la empresa en su totalidad, donde trabajen simultáneamente ingenieros sociólogos, sicológos y por supuesto economistas, todos con un enfoque transdisciplinario. Los  logros investigativos obtenidos en esta esfera son ignorados por la mayoría de los empresarios entre otras cosas porque el gobierno central no los obliga. En Cuba se han defendido unos 12,000 doctorados, muchos de ellos de potencial impacto en la economía. Se pueden contar con los dedos de las manos aquellos a los que han asistido funcionarios o directivos del Estado o el Partido.

Los medios no contribuyen a ello, más bien se hacen cómplices pues, solo existen dos programas de ciencia y técnica que se caracterizan por su falta de creatividad .Mientras que pueden contarse en algunas semanas más de 30 programas musicales y un poquito menos de los deportivos. No existe un noticiero empresarial, pero sí uno diario cultural y de una hora, con lo que estoy de acuerdo, entre cosas porque tiene calidad.

Hace pocas semanas el periódico Granma –cuya combatividad aprecio que se eleva–  publicó la información de que varios países del continente tienen igual o superior expectativa de vida que Cuba; Chile, Panamá y Uruguay entre ellos. Saquemos nuestras propias conclusiones.

Mientras no se produzca un cambio en profundidad del conocimiento y gobierno de la empresa cubana aquí no habrá prosperidad y seguiremos construyendo la pobreza –distinta a la de otros países del sur, es cierto, pero pobreza al fin. Esta idea está enraizada en la mente de no pocos directivos en diferentes niveles a los que al parecer la palabra desarrollo infunde miedo  y desconfianza.

El único diputado que planteó lo que en mi opinión es el problema  económico crucial del país fue Agustín Lage: el de la autonomía empresarial, pues sin ella no habrá despegue. Solo unos segundos en la televisión. Pero al otro día fue censurado en el resumen que publicó el periódico Granma, pues no apareció. Se diría que sobre el asunto de la invisibilidad y subestimación de la  desvalida empresa cubana existe una confabulación. 

2-Balance de agua; se estima cumplir el 89% del plan al cierre del semestre

Se informa que al cierre de junio los embalses de abasto a la población están al 43% y los de arroz al 29 %. La prensa nos asusta con frecuencia sobre el tema. En realidad este cumplimiento del 89% no parece tan malo. Lo nuevo es conocer que existen en el país 12 plantas desalinizadoras en proyecto. Se sabe que ya existen unas cuantas – 5 según información anterior. ¿Que posibilidades tiene el país de escapar a esta agonía noticiosa de la falta  de agua mediante estas plantas? ¿Qué porciento de nuestras necesidades podrán resolverse? Porque lo  que nos sobra es agua de mar.

3-El transporte de carga registra afectaciones, fundamentalmente en el sistema ferroviario.

Asunto vital para la distribución de alimentos a todo el territorio. Pero ¿cuánta es la afectación y porqué?. Solo dos líneas más para explicar el hecho.

4- Alimentos. Al cierre del primer semestre las pérdidas, faltantes y mermas de los principales productos que conforman el  balance de alimentos alcanzaron las 28,000 toneladas (10 millones 851.000 dólares).

Parece –sin duda– una variable importante. Pero ¿cuánto fue el año pasado? ¿se mejora o empeora ? ¿cuáles son las causas? ¿robos, desvíos, incompetencia?

5-Programa de medicamentos. Se reportaron en este período faltas e inestabilidad en determinados medicamentos.

Tema de extrema sensibilidad. Genera angustia y preocupación en amplias capas de la población. El programa de medicamentoso tiene aprobado un valor de importación de 375 millones de dólares. ¿Cuánto es lo que falta? No dice el informe que se va a resolver el problema sino “que con los financiamientos la situación debe atenuarse”. ¿Hasta dónde?

ALGUNAS OMISIONES

Biocubafarma

Entre las principales omisiones está  la información sobre el desempeño de esta empresa que es una de las pocas empresas cubanas que podemos considera un jugador global, porque exporta a mas de 30 países. En la calle circula a manera de rumor de que algunos de sus mercados de mayor peso, Argentina, Brasil,  y Venezuela se han perdido por razones que no es muy difícil suponer. ¿Pero porqué no hacer referencia al hecho?

Sobre las remesas

Estas funcionan como una especie de carta bajo la manga de la dirección del país. No le gusta hablar de ellas; apenas se mencionan. Sin embargo recientes estudios sobre el tema dentro y fuera de Cuba coinciden en situarlas en una cifra cercana a los 2,400 millones; sin duda un factor de peso en la economía cubana, al igual de que en otros países del continente. Sin embargo hacemos como si no existiera. Aquí actúan combinados factores sociopolíticos y sicológicos que no son tan fáciles de explicar. Pero el asunto no es tan grave como la descalificación de la empresa.

La exportación de servicios profesionales

Durante los últimos años esta era  la principal fuente de ingresos del país, principalmente a causa del personal de la salud que trabaja en el exterior. Pronto Venezuela tendrá 60,000 médicos. No se sabe lo que está pasando o pasará con los 12,000 trabajadores de la salud que están en Brasil bajo el gobierno de Temer. El informe refleja  un vacio difícil de justificar cuando no se hace referencia al tema. Casi todo el mundo se lo pregunta. 

El éxodo de profesores e investigadores

La rectora de la universidad técnica planteó el problema de la fluctuación de profesores de la CUJAE, especialistas decisivos para el futuro del país. Es posible que haya dicho que en el último año se desincorporaron 2,000 doctores de la educación superior, pero  Granma no dio el dato. Lo mismo pasa con los investigadores del sector de la biotecnología y la producción de medicamentos. Es difícil encontrar tema  mas alarmante. Pero ya toqué el asunto antes. Ahora el punto está en que la prensa no alerta al respecto.

El puerto del Mariel, la empresa brasileña ODEBRECHT y el nuevo régimen salarial

Esta empresa brasileña ,muy cercana a los gobiernos de Lula y Dilma está envuelta en una cadena de escándalos que se reproducen en varios países del continente comenzando los estallidos por el mismo Brasil. Es la que ha  participado con mucho protagonismo en las inversiones en el  Mariel. ¿Está todavía aquí? De Mariel se sabe poco, solo que se pierden contenedores y que demoran meses en aparecer. También que se aprobaron salarios desproporcionados con relación al impacto real ahora del Mariel en la economía cubana. Por ejemplo los directivos ganan más de 11,000 pesos mensuales y otros técnicos y especialistas entre 7,000 y 8,000. Esperemos que estén contratando a personal de alto rendimiento, lo que justificaría la medida. Es una especie de aplicación anticipada del principio socialista de “a cada cual según su trabajo”. Al menos lo bueno que tiene es que reconoce que es necesario incentivar con fuerza a los cuadros de dirección. Solo que el efecto de los colectivos de trabajadores del Mariel sobre el bienestar material de la población no se percibe, o por lo menos no se publica nada al respecto.

Sin embargo en el sector turismo, que ahora sí se ha convertido en la locomotora de la economía , casi el 15% de la plantilla de directivos permanece sin cubrir porque los jóvenes, o no, se resisten a aceptar cargos de dirección, porque mientras más bajo están  más ganan (carpeteros, cocineros y dependientes incluidos).

También evaden el tsunami de inspecciones, controles y auditorías que a manera de avalancha roban una parte significativa de las energías que los directivos deben invertir en sus empresas.

El conocido y denunciado fenómeno de la pirámide invertida de la que mucho se habla pero poco se hace, salvo  ahora con el nuevo sistema de pagos en el Mariel. El turismo ya está dando y el Mariel todavía. Solo un asunto para pensar.

COMENTARIO Y PREGUNTAS FINALES

Quiero terminar comentando  aparte lo que considero una singularidad muy positiva de estas últimas  sesiones de la Asamblea Nacional que, en mi opinión, la distingue de las anteriores; se trata de la prioridad con la que analizó el tema de la informatización de la sociedad. Las principales tesis a destacar fueron las siguientes:

-La expresión de una firme voluntad política de desarrollar la informatización de la sociedad.
-Valoración de la arista ideológica, uno de cuyos impactos se relaciona con la generación de contenidos, lo que implica  que nuestras plataformas deben estar orientadas a la gestión del conocimiento, a fin de que la ciudadanía pueda elevar sus valores espirituales y culturales.
-Identificación del impacto económico al dotar a los procesos de trabajo de una mayor eficiencia.
-Desarrollar plataformas informáticas  que permitan a los ciudadanos interactuar con el gobierno y puedan sugerir, criticar y proponer, es decir una premisa para lograr un gobierno electrónico.
-La conciencia de desarrollar una cultura una  de ciberseguridad.
-La comprensión de la necesidad de priorizar esta área de trabajo teniendo en cuenta el envejecimiento de la fuerza de trabajo y su probable escasez  a corto o mediano plazo.

El balance general del estudio de estos materiales conduce a una conclusión: qué difícil es dirigir este país.

(*) Sociólogo, profesor e investigador

Fidel entre dos infancias

Escuché hablar de Fidel por primera vez en mi infancia, bastante antes del 1º de enero de 1959. Por entonces su nombre se decía en voz baja y a veces se percibía en los murmullos de los mayores. Una noche lo escuché mencionar en la radio, también a bajo volumen, en casa de unos parientes que tenían onda corta. Allí escuchábamos una emisora clandestina que trasmitía desde las montañas de la Sierra Maestra, donde aquel nombre prohibido y sus amigos se peleaban a tiros con el ejército.

Así que lo primero que aprendí de Fidel es que a veces había que ser discreto: no se podía decir su nombre, no se podía decir que escuchábamos aquella emisora, como tampoco se podía decir que en la panadería de enfrente se vendían bonos del 26 de julio. Por lo mismo también fue secreto que, de mis soldaditos de juguete, mis afines eran los rebeldes, y que sus enemigos eran los mismos enemigos de los rebeldes de la realidad.

Apenas dos años después del triunfo revolucionario, Fidel, para mi, fue aquel hombre joven, enérgico y barbudo que a unos metros por encima de mi cabeza, en la playa de Varadero, despedía a un ejército de la enseñanza que al amanecer partiría a los campos y montañas de Cuba, armados de faroles y cartillas de alfabetización.

Aquel fue el primer discurso en directo que le escuché, y se me quedó el gusto, porque desde entonces muchas veces volví a estar cerca de donde Fidel se paraba a hacer historia. Incluso cuando mi servicio militar, si alguno de mis escasos permisos coincidía con un acto público, ahí estaba yo, lo más cerca posible de la tribuna. Puedo contar que estuve en el estadio en que aquel joven colombiano, armado de su acordeón, nos dio a conocer “Cuba sí, yanquis no”. Y también aquella vez de la escalinata universitaria, cuando alguien omitió la palabra Dios de un escrito de José Antonio Echeverría, y Fidel se indignó e hizo el memorable discurso donde nombró a los estrechos de miras como “mancos mentales”.

Confieso que cuando Fidel habló de los “elvispreslianos” me sentí en conflicto, porque a mi, desde chiquito, me gustaban las canciones y la guitarra de Elvis Presley. Pensé que sus palabras, más que a la música, se referían a jóvenes que se la pasaban en la ingravidez, ajenos a las urgencias del país. Fue un punto incómodo, pero que nunca me puso en tres y dos, porque mis jerarquías sentimentales siempre fueron maduras.

La primera vez que estuve un poco más cerca de Fidel, fue a través de terceros. Me refiero a cuando alguien cercano tuvo un encuentro directo con él y pude escuchárselo contar. Esto pasó la noche más difícil de la Crisis de Octubre, cuando el Jefe de la Revolución se reunió con algunos dirigentes, entre ellos los responsables del semanario Mella, donde yo trabajaba. Aquella reunión fue para informar sobre la posibilidad de que, al amanecer, Cuba sufriera dos impactos nucleares. La idea de ese ataque –que según leí después fue de Robert Kennedy—, era dividir nuestra alargada isla en tres pedazos, para facilitar un desembarco posterior. Un consejo que se dio en aquella reunión fue que, cuando el ataque ocurriera, procuráramos mirar hacia el oeste, para no quedar ciegos por el resplandor y poder resistir la invasión en el tercio de país que quedaríamos. 

Yo tenía 15 años. Después de escuchar que el mundo se acabaría por la mañana, cuando mis compañeros subieron y me quedé solo, me refugié en la luna. Mirándola, algo me dijo que todo aquello era demasiado para que fuera cierto. Puede que me ayudara a pensar así una conga demencial que iba Belascoaín abajo, a dos cuadras de donde yo estaba con mi fusilito. Pero lo cierto es que mientras unos cavilaban sobre la suerte del mundo y otros rumbeaban que éramos socialistas, Fidel estaba despierto, organizando la resistencia después de la hecatombe nuclear. Era el mismo Fidel que en aquel lugar llamado Cinco Palmas, después del arduo desembarco del yate y de la derrota de Alegría de Pío, dijo a los pocos que quedaban que ahora sí iban a hacer la Revolución. El mismo hombre del que algunos de sus compañeros pensaron que se había vuelto loco. Por eso creo que una de las cosas que hizo a Fidel ser Fidel fue su extraordinaria capacidad de previsión, y su certeza de que siempre va haber un después para seguir luchando.

Y quizá porque yo disto de ser así –ya que carezco de esa grandeza–, porque a mi la realidad puede llegar a abrumarme e incluso a persuadirme, debo decir que ese supuesto loco, ese inconforme impenitente, ese rebelde con causa me reclutó desde la infancia.

Hay otros ángulos de Fidel, menos públicos, que no dejan de ser muy seductores: como cuando confiesa que lo que más le gustaría sería pararse en una esquina, o cuando acepta el reto de quién hace la mejor paella y se pone un delantal, o cuando dice que le hubiera gustado ser poeta.

Seguramente hay una multitud de Fideles habitando el mismo esqueleto y conformando al hombre que tuvo la energía y la suerte de llevar adelante una vida exigente, difícilmente comparable, tan auténtica que arrastró consigo a sus contemporáneos y que todavía hoy convoca y suma pensamientos. Por eso no dudo de que hay Fidel para muy largo rato.

A menos que venga otro período oscuro en el que otros injustos logren devolverlo a otra montaña, a otro silencio como el de cuando escuché su nombre allá, en mi infancia. Si ese velo cayera, no dudo que Fidel vuelva a romper el mutismo impuesto y que otro día, con otro nombre luminoso como el de aquel enero, volverá a obtener la victoria.

viernes, 11 de agosto de 2017

Fijémonos dónde está Fidel, ahí hay que estar

Por Sergio Rodríguez Gelfenstein

La historia de las diferencias entre las múltiples posiciones de izquierda en América Latina es mucho más larga y dolorosa que una simple carta firmada por un grupo de intelectuales más o menos famosos, más o menos activos, más o menos participativos: es la historia de confrontaciones terribles de las cuáles siempre sale avante el enemigo común, que se solaza con tales diatribas para terminar utilizándolas a su favor.

Recuerdo tiempos de la Unidad Popular en Chile, en el que llegaron momentos tales de confrontación que la principal preocupación entre los militantes de los partidos de la Unidad Popular era cuánta responsabilidad le cabía al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la difícil situación creada, que a la postre devino en el golpe de Estado contra Salvador Allende y todo lo que sabemos como consecuencia, lo cual, entre otras cosas, significó la destrucción de la izquierda como opción política en Chile, hasta hoy. Por cierto, tales debates se prolongaron como centro de discusión, después del 11 de septiembre de 1973 y durante años continuó estando en el eje de la formación política de muchos cuadros.

Años después, en Nicaragua, la división entre diferentes tendencias al interior del Frente Sandinista de Liberación Nacional no le permitían, -teniendo todas las condiciones políticas y militares-, consumar la victoria del pueblo contra la terrible dictadura somocista. Tuvo que hacerse valer la autoridad moral y política del Comandante Fidel Castro, quien llamó a los dirigentes de las tres tendencias a la sensatez y la cordura, para hacerlos entender que solo la unidad les posibilitaría derrotar a la dictadura. La ansiada fusión del FSLN se produjo en marzo de 1979 y en julio el sátrapa fue derrotado definitivamente, huyendo del país. Vale recordar que tan solo dos meses después del triunfo, una brigada “internacionalista”, mal llamada Simón Bolívar, formada por ciudadanos de varios países y que no llegó a participar en los combates por la liberación de Nicaragua, había comenzado a hacer trabajo político contra el gobierno sandinista, acusándolo de no avanzar aceleradamente en la realización “de la transformación revolucionaria de la sociedad”. La autoridad se vio obligada a detenerlos y expulsarlos del país por realizar actividades incompatibles con su condición.

En El Salvador, el poeta revolucionario Roque Dalton fue asesinado por sus propios “compañeros” bajo la terrible acusación de ser agente de la CIA. Se dice que Joaquín Villalobos, quien posteriormente si se ha puesto al servicio del Departamento de Estado de Estados Unidos, junto a su grupo, actuaron como jueces y verdugos de Roque.

Si de acusaciones de intelectuales de izquierda se trata, la propia Cuba fue objeto de la ira de dos connotados de su época. José Saramago y Eduardo Galeano, quienes manifestaron en el año 2003 sentirse arrepentidos por apoyar a la isla de Fidel. El escritor portugués afirmó contundente “Hasta aquí he llegado”.

Mi experiencia, después de participar, aunque brevemente en la gestión de gobierno en varios países (de diversas orientaciones políticas) y en los últimos años, intentando esbozar algunas ideas a través de mis escritos, es que una cosa es con el lápiz (o con la computadora en la modernidad) cuando lo que se dice o se escribe no tiene ninguna repercusión directa en la vida de los ciudadanos, e incluso cuando se posee el recurso de que, ante la equivocación, se escribe otro libro u otro artículo, refutando lo anteriormente dicho sin consecuencia alguna.. Otra, cuando se tienen que tomar decisiones que redundan de manera puntual en la existencia cotidiana y en el diseño del futuro de los pueblos; los errores suelen tener consecuencias catastróficas.

La duda surge de cómo colocarse éticamente en el lugar adecuado y asumir una posición acorde con lo que se piensa y lo que se transmite. No es fácil, cuando a la vista podrían enumerarse una larga lista de omisiones y equivocaciones que jamás he justificado y no lo voy a hacer ahora. No obstante, una de las primeras cosas que aprendí de la política es la categoría del “enemigo principal”. No olvidarlo ni confundirlo, ha sido muy útil en mi vida.  En momentos como éste, la brújula debe siempre orientarse hacia saber dónde está el imperio, dónde está Estados Unidos y ponerse en el lado contrario. Recuerdo en 1982, cuando estando en Nicaragua, se produjo la invasión imperialista británica a las Malvinas, ante lo cual Estados Unidos olvidando interesadamente el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR) se puso de lado de la potencia europea invasora. En Managua, pasaron recogiendo firmas para aquellos que deseaban ir a luchar a Malvinas junto al pueblo argentino. Firmé sin titubear. No pasaron muchas horas antes que se desplegara la brutal crítica de aquellos que nos acusaban de querer ir a defender a una dictadura genocida.  Creo que ese día, apenas a mis 25 años, la vida me obligó a aprender a usar la brújula política para orientarme en un mundo que, contrario a lo que se supone, no está conformado solo de la oscuridad y la luz. Lo más difícil, pero lo mejor, es saber determinar la intensidad más correcta del gris necesario.

En el caso de América Latina, el Comandante Tomás Borge lo hizo práctico con su proverbial capacidad de decir cosas profundas con total simplicidad, decía Tomás: “… En nuestra región, cuando tenemos dudas sobre qué decisión tomar, fijémonos dónde está Fidel, ahí hay que estar”.

No dudo que en el caso de la reciente carta firmada por un grupo de intelectuales, -no sé si de izquierda, porque ya ni se sabe qué es eso, cuando se argumenta que Felipe González, Bachelet, Tony Blair y Françoise Hollande presidieron gobiernos de esa tendencia- algunos actuaron de buena fe, no sé si todos. No lo creo, pero para medir el impacto de sus declaraciones les pido que miren, en cuántos medios de comunicación de la derecha internacional fue reproducido su escrito y en cuántos lo fue la carta de respuesta de otro gran grupo (incluso superior en número) también de intelectuales en apoyo al gobierno de Venezuela.  Tal vez, eso entregue pistas respecto de la libertad de prensa de la que tanto se habla y de dónde se colocan los argumentos esgrimidos, más allá de si son válidos o no.

Así mismo, resulta interesante el debate que podría devenir de las diferentes visiones de democracia que en ambas cartas se esbozan.  Se podría, por ejemplo confrontar el modelo venezolano y lo que aquí pasa con el brasileño, que es exaltado de forma permanente por los medios y venerado desde el norte: “gobierno de Temer”, “régimen de Maduro”.  Desde mi punto de vista, la sacralización de la democracia representativa y de sus instituciones, no conducen más que al engaño. Las oligarquías las han usado cuando les han servido y se han limpiado la parte posterior del cuerpo con ella cuando sus intereses han estado en juego: Honduras, Paraguay y Brasil son hechos recientes. El verdadero problema, pésele a quien le pese, es el problema del poder, frente a lo cual, según el presidente Putin, lamentablemente “en el mundo rige la ley de los puños”. En esas condiciones en las que los pueblos del planeta han sido colocados, la democracia representativa no parece ser suficiente, por eso hay que hacer que los pueblos debatan, opinen, participen y sean protagónicos. Sólo así serán superados los escollos que le imprimen a la política, la violencia, la agresión, la posibilidad de la intervención extranjera, pero también la corrupción y la incapacidad administrativa y gerencial.

No hay que tenerle miedo al debate, siempre que no conduzca a regresar, a subordinarse, a arrodillarse frente al enemigo; la historia es muy sabia y nos ha enseñado con abundancia de ejemplos a dónde conduce el debate sano cuando es transformado en ensañamiento fraternal. Eso no ocurre en la derecha, que es pragmática, tiene claros sus intereses y son capaces de unirse para logar sus objetivos. Fukuyama escribió en 1992 su libro anunciando el fin de la historia; posteriormente publicó “América en la encrucijada”, en el que crítica y abandona su posición ultra conservadora. Ambos libros fueron grandes éxitos editoriales y le aportaron mucho dinero a su autor. Los cubanos tuvieron paciencia, se dieron el tiempo para explicarle a Saramago y Galeano su verdad, la verdad de la revolución. Ambos murieron en paz y reconciliados con Cuba y con Fidel… Tal vez, escucharon a Tomás. Solo los grandes son capaces de criticar y también de regresar, cuando la crítica, justa o no, favorece al enemigo.